Mostrando entradas con la etiqueta empresa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta empresa. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de agosto de 2011

Empresa Sustentable (ejemplo de declaración de principios)


www.dinova.cl

El gran propósito de Librería Dinova consiste en ser reconocida como una empresa sustentable, en el sentido riguroso del concepto Sustentabilidad Azul.

Entender la sustentabilidad en su acepción “azul” hace referencia a una idea de globalidad, de índole planetaria, que va mucho más allá de aquella simple estrategia de márquetin que pretende “pintar todo de verde”. Esto implica concebir la “sustentabilidad” en el triple contexto sociedad-economía-ecosistema, de manera simultánea y no aislada:



1.- El compromiso que la empresa tiene por el desarrollo del bienestar social.

La economía al servicio de las personas, y no personas esclavas de la economía. Así pues, parte de las utilidades de la empresa son destinadas a actividades culturales que fomentan la lectura y la escritura en los jóvenes; como por ejemplo, cafés literarios, presentaciones de nuevos libros, concursos de poesía. En general, Librería Dinova, promueve el mecenazgo.



2.- Los recursos financieros son administrados de manera ética.

Estamos en contra de las actividades dolosas en la gestión del dinero. Consecuentemente, no practicamos la usura, ni el “lavado de activos”, ni la evasión de impuestos, ni mucho menos el soborno; y además nuestros estados financieros pueden ser monitoreados en cualquier momento por cualquier organismo fiscalizador. La transparencia es el pilar para un buen desarrollo de cualquier modelo económico.



3.- Ser consciente del impacto ambiental que resulta del funcionamiento de la empresa.

Miles de científicos alrededor del mundo lo declaran de manera categórica: el daño que el metabolismo urbano provocó en el Planeta, tardará miles de años en revertirse a un natural equilibrio ecológico. Por lo mismo, Librería Dinova se preocupa de no alterar el ya malogrado equilibrio de la naturaleza, a través de hechos concretos tales como: evitar a toda costa el uso de combustibles fósiles; gestión de los residuos por medio del método 3R (reducir, reutilizar, reciclar), divulgación de la conciencia ecológica, etc.





(Para mayor información acerca de la Sustentabilidad Azul, visita  www.prossus.blogspot.com  )


lunes, 17 de mayo de 2010

Ética Empresarial en el Trabajador.

La ética empresarial es responsabilidad del trabajador, y no exclusivamente del administrador (jefe); éste último estará condicionado por las decisiones del primero.

Así es como la ética empresarial deja de ser un obstáculo y se transforma en una oportunidad para el administrador de mejorar sus ganancias y una oportunidad para el trabajador de vivir mejor. Lo anterior se fundamenta en los principios de la visión sistémica: es decir, las variables constituyentes de un sistema interaccionan entre sí de manera recíproca obteniendo como resultado un nuevo estado beneficioso para ambos.

Una de las variables que el trabajador puede considerar, a modo de ejemplo, es la cantidad de horas diarias (o semanales) que puede dedicar a las actividades laborales, incluso tomando en cuenta el tiempo que ocupa en el traslado desde su casa al trabajo y viceversa. Esto quiere decir que, en la mayor parte de los casos, aumentar las horas de trabajo no significa mejorar la calidad de vida a través del dinero. Tal es la situación de algunos padres que llegan a casa sólo a dormir, porque aducen su extensa jornada laboral a su “preocupación” por el bienestar de la familia y contradiciéndose por el hecho de no tener tiempo para compartir con esposa e hijos

El trabajador debe discurrir, además, que los ingresos no sólo pueden ser monetarios sino que también valóricos. Una correcta distribución del salario ganado (y tiempo de ocio) puede mejorar la calidad de vida de manera más eficaz que el simple consumismo impuesto por los medios de comunicación, e incluso puede resultar beneficioso para el desempeño laboral. Por ejemplo, “una noche de alcohol” con los amigos está fuera de la honesta diversión si el sujeto debe ir a trabajar a la mañana siguiente; o el ejemplo contrario: no poder ver la anhelada película porque el horario laboral no lo permite y, sin embargo, días más tarde ausentarse al trabajo por padecer depresión o estrés.

La libertad como acción es parte de la ética del trabajador, donde éste es capaz de elegir (asumir una postura ética) sin importar la coerción que exista en el sistema social. Según la Teoría de la Conspiración, la cesantía puede ser inducida en un sistema social con tal de abaratar los costos de la mano de obra. Pero esta objeción tampoco es un llamado al sindicalismo, sino que a algo más simple: al trabajador le corresponde elegir cuál será su postura frente al salario, aceptándolo o rechazándolo, de manera parcial o permanentemente. Que “los tiempos estén difíciles” (crisis) no es argumento suficiente para someterse a los mandatos de un administrador; puesto que si el trabajador se resigna, dará la pauta para que los administradores sean capaces de crear una situación de crisis en el sistema obteniendo ganancias a costa de la desesperación de los trabajadores.

Otra variable importante es la dignidad humana, cuya controvertida definición se hace más clara cuando se padece la injusticia; llegando a situaciones “angustiantes” como el endeudamiento (en que se induce al trabajador a variar su propio precio por debajo de lo que él mismo acepta). Y, a pesar de lo anterior, el trabajador a toda costa debe entender que el endeudamiento no tiene que hacerle creer que él cuesta menos de lo que vale (precio vs valor).

También, hay que tomar en cuenta la manera en que el trabajador invierte su dinero: los egresos del trabajador son mejor aprovechados si se invierte en otros trabajadores en su mismo “nivel”; es decir, el sistema económico es mucho más justo cuando el trabajador es capaz, por ejemplo, de comprar un kilo de pan en la panadería del barrio antes que en la cadena de supermercados vigente. Aunque lo primero tenga más precio que lo segundo, el valor del dinero es mayor para el vendedor del barrio; pues la panadería da trabajo y sustento directamente a una o varias familias, mientras que la cadena de supermercado lleva sus utilidades directamente a los accionistas. Esta recomendación, orientada al trabajador, evita el monopolio (la “dominación” del bien que Michael Walzer advertía).

Y por último, según todo lo visto: una educación de calidad no se recibe pasivamente. En el modelo neoliberal, la información a modo de “conocimiento” se le busca activamente; y, obviamente, la información muchas veces es más valiosa de lo que cuesta (valor vs precio). La “falsa educación” es un producto de mercado que se obtiene de manera barata y se vende a mayor precio con el único propósito de reducir la movilidad social y provocar el ya mencionado endeudamiento. La ignorancia es cómplice de la desigualdad social. El trabajador y el administrador deben educarse mutuamente sin importar el precio, pues la ganancia es recíproca más allá de lo monetario; la ética vista como justicia se consigue cuando hay interacción recíproca entre los elementos del sistema y no en el conflicto.

____________________
Pincheira Sánchez, Yerko. "Ética Empresarial y Sueldo Ético: Replantear Conceptos desde una Visión Sistémica", pag. 65-67. Universidad de Playa Ancha, Chile (2008)


.

jueves, 29 de octubre de 2009

Russel Ackoff

El Pro­fe­sor Rus­sell Ack­off ha sido descrito como un hom­bre del renacimiento, arqui­tecto, plan­i­fi­cador de ciu­dades, filó­sofo, cien­tí­fico del com­por­tamiento, pio­nero en el campo de la operación orga­ni­za­cional, pre-eminente autori­dad en el campo de la teoría de sis­temas orga­ni­za­cionales, autor exi­toso. Recono­cido inter­na­cional­mente como un académico prag­mático, Russ, como fue cono­cido por todos, dedicó la mayor parte de su vida pro­fe­sional a la “dis­olu­cion” de prob­le­mas sociales com­ple­jos y orga­ni­za­cionales con la part­tic­i­pación de todos los stake­hold­ers en el dis­eño de las soluciones.
Nació en Philadel­phia, hijo de Jack y Fan­nie (Weitz) Ack­off, cul­minó sus estu­dios de pre­grado en Arqui­tec­tura en la Uni­ver­si­dad de Penn­syl­va­nia en 1941. De 1942 a 1946 sirvió en el ejército de USA, esta­cionado en Fil­ip­inas. Luego de regre­sar de la guerra el obtuvo su doc­tor­ado en Filosofía de las Cien­cias en la Uni­ver­si­dad de Penn.

De 1947 a 1951 el Dr Ack­off fue pro­fe­sor asis­tente en filosofía y matemáti­cas en Wayne State Uni­ver­sity. Fue aqui la primera vez que intentó for­mar un Insti­tuto ded­i­cado a la apli­cación de las creen­cias filosó­fi­cas sobre la nat­u­raleza humana en el dis­eño y mejora de las insti­tu­ciones sociales. En 1951 Ack­off y un grupo de cole­gas fue invi­tado a unirse al Case Insti­tute Tech­nol­ogy School of Engi­neer­ing, donde fueron instru­men­tales en el establec­imiento de uno de los primeros depar­ta­men­tos en el mundo de la Inves­ti­gación de Opera­ciones, un logro que aún iden­ti­fica Ack­offf como “Padre de la Inves­ti­gación de Operaciones”.

En 1964 el reciente pro­grama de pos­grado en nego­cios en Whar­ton School reclutó a Ack­off y sus cole­gas. En 1980, el depar­ta­mento de Cien­cias de Sis­temas Sociales fue estable­cido en Whar­ton. Este inno­vador pro­grama com­bin­aba teoría y prácit­ica de dis­eño orga­ni­za­cional, inten­tando escapar de los lim­ites mono dis­ci­pli­nar­ios tradi­cionales, y cul­tivó estu­di­antes moti­va­dos por el pen­samiento inde­pen­di­ente y la acción.
En 1986 el Dr. Ack­off se retiró de Whar­ton School, se con­vir­tió en Anheuser Bhuch Pro­fe­sor emérito de Cien­cias Admin­is­tra­ti­vas, y fundó INTERACT, una firma con­sul­tora y think tank.
En Setiem­bre del 2000 fue hom­e­na­jeado en Penn con el establec­imiento del Ack­off Cen­ter for Avance­ment of Sys­tems Approaches (ACASA) en la escuela de Inge­niería y Cien­cias Apli­cadas, como resul­tado del agradec­imiento y con­tribu­ción de Ray Stata (Pres­i­dente de direc­to­rio, Ana­log Devices), la Fun­dación Anheuser-Busch, y la Fun­dación Gen­eral Motors. En 2002 se estable­ció la beca en inves­ti­ga­cion para estu­di­antes de doc­tor­ado “Rus­sel Ack­off” en Whar­ton School.
En 2003, a la edad de 84 años, volvió a Penn como afil­i­ado dis­tin­guido en el pro­grama de Dinámica Orga­ni­za­cional en la Escuela de Artes y Cien­cias para enseñar un curso para pos­grado de “Pen­samiento de Sis­temas Apli­cado al Man­age­ment” y aseso­rar a los estudintes de posgrado.
En 2005, cofundó Adopt a Neigh­bor­hood for Devel­op­ment, Inc. una orga­ni­zación ded­i­cada a fomen­tar y facil­i­tar pro­gra­mas de auto desar­rollo en comu­nidades des­fa­vore­ci­das, y con­tinuó dando clases en uni­ver­si­dades de todo el mundo.
En 2007 se estable­ció en Rusia el Pro­grama Ack­off , Tomks Uni­ver­sity, en Tomks . En 2008 se creó el Rus­sell Ack­off Sys­tems Think­ing Library and Archive en el pro­grama de Dinámica Orga­ni­za­cional en la Escuela de Artes y Cien­cias; la bib­lioteca cuenta con más de 300 pub­li­ca­ciones cien­tí­fi­cas y casi 3 doce­nas de libros, sus man­u­scritos pri­va­dos y bib­lioteca per­sonal con­sta de más de 3000 libros sobre sis­temas, dis­eño, filosofía, y cien­cias sociales, así como su spremios, medal­las, reconocimien­tos, y sus 6 doc­tor­a­dos hon­orí­fi­cos en Cien­cias y Letras. Sus libros, los cuales incluyen: Intro­duc­ción a la Inves­ti­gación de Opera­ciones, El Arte de Resolver Prob­le­mas, Cre­ando la Cor­po­ración del Futuro, Admin­is­tración en pequeñas dosis, son lei­dos alrede­dor del mundo y han sido tra­duci­dos a más de 15 idiomas.

En 2008 se establece el Pro­grama Ack­off en New Bul­gar­ian Uni­ver­sity, Sofía, Bul­garia , y en el 2009 se creó el Ackof CEn­ter for Design Think­ing, en el Insi­tu­tuto Da Vinci, Sudáfrica.

Durante sus años de enseñanza, via­jando y dando con­fer­en­cias adquirió una gran leal­tad de estu­di­ates, cole­gas y clientes. Resistiendo siem­pre el nom­bre de “gurú” , muy pop­u­lar­izado por la prensa en el ámbito de los nego­cios, él dijo una vez: “Yo no soy un gurú … los gurús alien­tan a quienes hacen las cosas como él hace. Yo soy un edu­cador … yo aliento a los demás a salir y adap­tar estas ideas, para que hagan lo que fuera sea la solu­ción más efec­tiva para ellos” el Dr Ack­off con­tinuó enseñando en el pro­grama de Edu­cación para ejec­u­tivos de Whar­ton incluso en setiem­bre del 2009.

Rus­sell Ack­off fal­l­e­ció el 29 de octubre del 2009 después de com­pli­ca­ciones con una operación de reem­plazo de cadera.


Traducido desde Ack­off Cen­ter Weblog



jueves, 29 de mayo de 2008

Ética; Moral; Valores; Empresa.

Al hablar de ética inevitablemente tenemos que hablar de filosofía, debido a que pertenece a esta esfera del conocimiento. La significación más conocida del vocablo se presenta en Aristóteles quien entendía “ethos” en el sentido de costumbre (i.e. temperamento, carácter, hábito, modo de ser). Luego, a partir de esta denominación, surgirían las características principales de la ética:

• Es una disciplina filosófica.
• Su objetivo de estudio es la moral.
• Es normativa de la actividad humana en orden del bien.
• Es reflexiva, porque no estudia qué son los actos sino cómo deberían de ser.
• Es pragmática, es decir, se enfoca al campo de acción humano.

Por lo tanto, la ética puede entenderse convencionalmente como: “principios directivos que orientan a las personas en cuanto a la concepción de la vida, el ser-humano, los juicios, los hechos, y la moral.”

Además, es conveniente diferenciar la ética de la moral. La ética es una disciplina filosófica, la cual tiene como objetivo de estudio la moral; pero esto no quiere decir que la ética crea la moral, sino que solamente reflexiona sobre ella. El término moral procede del latín “mos”, que significa “costumbre” en el sentido de “conjunto de normas o reglas adquiridas por medio de hábito”. La moral se refiere a la conducta del ser-humano que obedece a unos criterios valorativos acerca del bien y el mal, mientras que la ética reflexiona acerca de tales criterios, así como de todo lo referente a la moralidad.

Otro Concepto importante es el de valor, este no lo poseen los objetos por si mismo sino que estos lo adquieren gracias a su relación con el ser-humano como ser social. En este sentido, para las empresas, los valores son:

• El valor económico: todos los que hicieron aportes a la actividad productiva reciben su compensación para satisfacer sus necesidades.

• El valor psicológico: los que participan del proceso productivo logran un aprendizaje en la toma de decisiones (afectando a otros o a ellos mismos de forma directa o indirecta).

• El valor ético: es el cambio que se produce en el interior de las personas (condicionando la personalidad al tomar conciencia de los propios actos).

Cuando nos referimos al término empresa lo definimos como una unidad económica de producción de bienes y servicios. La empresa es una de las instituciones protagónicas de la sociedad contemporánea. Su importancia económica es en la actualidad incuestionable y de ahí que la existencia y desarrollo de la capacidad empresarial es un de los activos más valiosos con que puede contar una nación. Sin embargo, la clave del desarrollo está en las personas, lo que para fines prácticos resulta en distinguir que la empresa está constituida a lo menos por un administrador (jefe, empresario o burgués) y un trabajador (asalariado, obrero o proletario).

En conclusión, el dato fundamental lo representa el factor humano, el cual es la clave para poder comprender más fácilmente que el nivel ético esta lejos de ser un factor neutro en la vida social. Pues la moral se considera un factor positivo de crecimiento personal y también como un factor del más alto relieve en la sociedad. Considérense por ejemplo los casos de corrupción de los gobernantes o el daño que puede causar la prensa malintencionada o los perjuicios que derivan de una actividad empresarial nociva al medio ambiente. Pues bien, a la hora de aplicar los principios éticos a la empresa, no hay que olvidar lo que ésta es en sí misma; porque si la falta de ética en la actividad empresarial puede acarrear consecuencias perjudiciales, el intento de orientarla conforme a criterios morales que no son los adecuados podría terminar en resultados sociales y económicos catastróficos, sin importar que los idealismos que existen de por medio sean de buenas intenciones.